Autor: Jesús Amezcua León
Las fronteras del concepto de sustancia: una crítica implícita en el pensamiento de Yuk Hui.
I. Hoy en día es difícil imaginar una vida sin los objetos digitales. En donde volteamos los archivos y datos en formato digital forman parte esencial de la vida del individuo moderno, y de la sociedad contemporánea. La manera en la que vivimos y experimentamos el mundo ha cambiado radicalmente desde que aparecieron estos objetos digitales en escena. La comunicación, el comercio, el acceso a la información, e incluso la construcción misma de la identidad, Han sido modificados, o más bien, en términos de Yuk Hui, han evolucionado y se han concretado de diferentes maneras debido a todo el entramado digital en el que, de pronto, nos encontramos inmersos. La filosofía tiene, pues, un nuevo reto, el cual será analizado por este filósofo chino. La pregunta central que articula todo el proyecto filosófico de Yuk Hui, en su obra sobre los objetos digitales, es la siguiente: ¿de qué manera existen los objetos digitales?
El presente ensayo tiene como propósito hacer explícita la crítica indirecta que se deja ver en este texto de Yuk Hui, la cual consiste, en términos generales, en demostrar que el concepto clásico de sustancia es insuficiente para elaborar una ontología de los objetos digitales, ya que, a diferencia de los entes naturales e inclusive los entes artificiales físicos, corpóreos, los objetos digitales tienen una constitución radicalmente diferente, por ende exigen una revisión de las ontologías disponible, a modo de resolver la cuestión sobre el modo de ser de los objetos digitales.
IRecordemos ahora la noción clásica de sustancia, que define de la siguiente manera Aristóteles en la metafísica “El sujeto, por su parte , es aquello de lo cual se dicen las de más cosas sin que ello mismo (se diga), a su vez, de ninguna otra.” (Aristóteles, 1994, p. 284) Es verdad que esta noción ha servido para dilucidar de manera clara e integral al ente corpóreos. Sin embargo los avances tecnológicos y los nuevos descubrimientos en materia computacional ponen en jaque esta noción haciéndola parecer limitada y, por qué no decirlo, obsoleta, ya que han traído a escena un nuevo tipo de entes que poseen un modo distinto de existencia con respecto al ente físico.
Cuando queremos entender a los objetos naturales en su dimensión más general y originaria la categorías de sustancia y las otras 9 qué corresponden a los accidentes de tal sustancia son un marco de referencia plausible y ciertamente útil para cumplir con tal propósito. Las categorías aristotélicas aportan una claridad y suficiente para dilucidar lo que son, en un sentido fundamental, los objetos naturales como un árbol o un animal y los artificiales, como una silla, un martillo, o una estatua. Pero ¿Qué sucede cuando queremos saber lo que es un PDF, un archivo .doc, o una fotografía digital en formato JPG? Con respecto a esto Yuk Hui nos dice “Cuando las cualidades de un objeto digital desaparecen (como cuando los borramos capa por capa desde nuestros ordenadores, al final nos damos cuenta de que no hay nada ahí” (Hui, 2023, p.153) La ontología clásica tiende a concebir al ente como una unidad cerrada y autosuficiente, cuya identidad recae en un sustrato qué permanece y se actualiza conforme los accidentes cambian, esto resulta incompatible con el modo de ser de los objetos digitales, pues pueden ser copiados indefinidamente sin perder su identidad, pueden ser actualizados continuamente, y además, puede existir simultáneamente en varios lugares a la vez.
Es debido a éstas dificultades que Hui recurre a la idea de relación, heredada por Hume, como una alternativa mejor adaptada para su propósito. Hume afirma que lo que conocemos como sustancia no es más que una asociación impresiones que ordenamos debido a ciertos hábitos epistemológicos. Esta asociación, a su vez, se vale de cierta noción de relaciones, y es aquí el punto crucial de la reflexión de nuestro autor, pues se afirma que aquello que constituye al objeto digital no es un sustrato último qué permanece, si no un entramado de relaciones. Relación no es entendida como un accidente, si no es categoría fundamental qué permite que el objeto digital tenga ese carácter existencial tan particular. El modo de ser de los objetos digitales es esencialmente relacional. Se necesitan diversos elementos que puedan servir como condiciones para que lo digital exista, tales como el hardware, el software, los datos, los metadatos, etc. Los objetos digitales no son lo que son gracias a una composición qué es de suyo cerrada y autosuficiente. El objeto digital depende de una maquina, una interfaz, un lenguaje que intérprete sus datos, en resumen una serie de relaciones qué le permitan ser, y al mismo tiempo lo doten de identidad. La teoría relacional tiene la capacidad de captar el ser dinámico y dependiente de los objetos digitales, cosas que la noción de sustancia no se puede permitir.
II. Diversas conclusiones son las que se pueden inferir a partir de este análisis novedoso de este gran filósofo chino, entre ellas podemos ver el hecho de que el avance tecnológico ha sido increíblemente apresurado, tanto, que los filósofos han tardado en poner su atención en las nuevas regiones del ser que se han inaugurado gracias a los nuevos inventos y avances de la técnica humana. Prueba de esto es como el nacimiento de los objetos digitales se remonta a un siglo atrás con respecto a nuestra época, y son recientes los trabajos que abordan este tipo de entidades.
En epistemología, podemos decir también que la concepción clásica del conocimiento del objeto puede quedar incompleta. Si se sostiene que el ente puede ser conocido al aprender su esencia, entonces que sucede cuando se conoce a objeto digital no por la esencia, si no por las relaciones operativas qué le dotan de ser. Cabe destacar aquí que no se pretende descalificar al concepto de sustancia y a toda la tradición clásica. Más bien es señalar que los acontecimientos y las tecnologías mas innovadoras plantean verdaderos retos para las ontologías sustancialistas, que pueden ampliar sus investigaciones a estos lugares inexplorados y llegar a buen puerto.
Referencias :
Aristóteles. (1994). Metafísica (T. Calvo Martínez, Trad.; 2.ª reimpresión). Editorial Gredos. (Obra original publicada ca. Siglo IV a.C.).
Hui, Y. (2023). Sobre la existencia de los objetos digitales. Ciudad de México: Materia Oscura Editorial.







